A pocos días de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, en las que la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump se disputan el cargo, repasamos algunas de las series de los últimos años que tienen la política americana como eje central.

1/ The West Wing (Aaron Sorkin, 1999-2006)

Empezamos por todo un clásico. La serie de Sorkin sucedía en el Ala Oeste de la Casa Blanca, donde se encuentran el Despacho Oval y los despachos del equipo del presidente de los Estados Unidos. En la serie, el demócrata Josiah Bartlet (interpretado por Martin Sheen) estaba a cargo de la ficticia administración, y a través de sus personajes se mostraban los entresijos, los conflictos y el día a día del trabajo en el gobierno federal. La serie fue aclamada por la crítica (obtuvo 26 Premios Emmy y 3 Golden Globes) y también recibió valoraciones muy positivas de antiguos trabajadores de la Casa Blanca y de profesores de ciencias políticas.

2/ The Good Wife (Michelle & Robert King, 2009-2016)

Uno de los temas centrales de la serie es la política y de hecho, la ficción está construida en base a escándalos políticos reales, empezando por la situación de la propia protagonista. La serie arranca cuando Alicia Florrick (Julianna Margulies) es humillada públicamente por culpa de su marido Peter Florrick (Chris Noth), un político corrupto e infiel. Las alusiones a la política actual en la serie —entre las que destacan las menciones directas a la candidata Hillary Clinton— son constantes, y las carreras profesionales tanto de Alicia como de su marido giran entorno a la política estadounidense.

3/ House of Cards (Beau Willimon, 2013-actualidad)

En ella, Frank Underwood (Kevin Spacey) lucha por escalar posiciones hasta que se postula como el nuevo candidato a la presidencia del país. Su campaña electoral se ha desarrollado en paralelo a las de Clinton y Trump, e incluso se ha jugado a promocionar la serie como si la candidatura de Underwood fuera real. La ficción está basada en la serie inglesa House of Cards, de Andrew Davies y Michael Dobbs; que a su vez es la adaptación de la novela homónima escrita por el mismo Dobbs.

4/ Madam Secretary (Barbara Hall, 2014-actualidad)

La actriz Téa Leoni da vida a la Secretaria de Estado Elizabeth McCord, antigua asesora de la CIA y profesora universitaria que debe compaginar su trabajo actual como política en la Casa Blanca con su vida familiar.

5/ Commander in Chief (Rod Lurie, 2005-2006)

A pesar de que esta serie contaba con actores de prestigio como Geena Davis y Donald Shuterland, la ficción fue cancelada después de la emisión de su primera temporada. En ella, MacKenzie Allen es elegida vicepresidenta pero asciende rápidamente a presidenta ya que su predecesor ha muerto inesperadamente. Allen debe demostrar tanto a los ciudadanos como a sus detractores, que esperan su dimisión inmediata, que está a la altura del cargo, y aprovechará la oportunidad para hacer cambios en el sistema.

6/ Political Animals (Greg Berlanti, 2012)

En esta miniserie de seis capítulos, Sigourney Weaver se pone en la piel de la política Elaine Barrish, una ex primera dama divorciada y gobernadora de Illinois que espera el resultado de las primarias. Éste determinará si finalmente será la candidata a la presidencia y la serie explora el agotamiento, la presión y el sufrimiento a nivel personal de los candidatos y de sus familias. No se ha confirmado oficialmente, pero la trama tiene bastantes similitudes con la vida de Hillary Clinton.

7/ Veep (Armando Iannucci, 2012-actualidad)

Aclamada por la crítica, aplaudida por el público y galardonada con múltiples premios Emmy, es la comedia de culto de los últimos años. En ella, Julia Louis-Dreyfus es Selina Meyer, vicepresidenta de los Estados Unidos que acaba convirtiéndose en presidenta sin pasar por unas elecciones porque el anterior presidente renuncia al cargo. La base de la serie es la crítica a la clase política y a sus desastrosas decisiones a través del humor.

8/ Scandal (Shonda Rhimes, 2012-actualidad)

La serie tiene como protagonista a Olivia Pope (Kerry Washington), una ex directora del departamento de comunicaciones de la Casa Blanca que ahora dirige su propia empresa, especializada en desactivar y gestionar crisis y escándalos que puedan perjudicar a sus exclusivos clientes, entre los cuales se encuentra el presidente de los Estados Unidos.